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ASAJA-Extremadura sostiene que el tabaco desaparecerá en el 2010
Además, pide que los 154 millones de desarrollo rural "vuelvan al sector a través de un programa agroambiental del tabaco". Creen que "el presidente Vara prefiere repartirlos entre los alcaldes afines para la restauración del patrimonio rural".
Badajoz.
30/01/2008
María Dolores López Sánchez
La organización agraria ASAJA-Extremadura habla del año 2010 como la fecha en la que se producirá la "desaparición" del cultivo de tabaco en la región, como consecuencia de la reforma agraria aprobada por la Unión Europea.
ASAJA subraya en nota de prensa que tres años después de la aprobación de la reforma, el futuro que se presenta a los tabaqueros extremeños "es corto" y todo gracias a los postulados que presenta la nueva Organización Común de Mercado (OCM) y que los gobiernos central y autonómico se "han limitado a seguir" y que marcan el ejercicio 2009-2010 como el del fin del tabaco.
Esta organización no entiende la postura de la Junta de Extremadura, que se limita a seguir intentando "engañar a los agricultores". Se podría haber actuado sobre cuotas, o sobre el modelo de desacoplamiento que "está llevando a los agricultores a la ruina" en los años que restan para el 2010. "Ya sólo quedan 3.600 tabaqueros en la región, con una pérdida de 1.600 en los últimos dos años", ha indicado ASAJA.
Por ello, proponen dos medidas para que no llegue la desaparición de este cultivo. En primer lugar, que el presidente de la Junta desautorice a la actual ministra de Agricultura que firmó "el fin del tabaco para el 2010". En todo caso, los representantes de esa organización agraria dudan que esto se produzca dada la "disciplina de partido".
En segundo término, que a partir de 2010 una de las mitades de los fondos procedentes de Bruselas para el sector vaya directamente a los productores "en concepto de desacoplado, por lo que se percibirá con independencia de que exista o no producción". El otro 50 por ciento se destinará a desarrollo rural.
Además, pide que los 154 millones que corresponden a desarrollo rural "vuelvan al sector a través de un programa agroambiental del tabaco". Según ASAJA "el presidente Vara prefiere repartirlos entre los alcaldes afines para la restauración del patrimonio rural".
Por último, ASAJA sostiene que la industria tabacalera Cetarsa "no hace otra cosa que preparar su cierre", de forma que en los dos últimos años "ha pasado de contratar 32 millones de kilogramos a solo 26, de los cuales 21 millones son de la variedad Virginia".
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