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Espinosa: “El regadío es un medio de desarrollo rural que abre expectativas a largo plazo”
Para la ministra de Agricultura es necesario profundizar en la agricultura de regadío porque es un elemento fundamental de desarrollo económico y permite fijar población en el territorio abriendo expectativas a corto y largo plazo.
Madrid.
28/03/2006
Cristina Revenga
“La agricultura tiene mucho que decir y su importancia es capital en la sociedad urbana, en el medio rural, para la vertebración del territorio y el medio ambiente. La agricultura es base de la sostenibilidad de la humanidad”. Así lo manifestó ayer la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, en la conferencia-desayuno organizada por la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y la Fundación Ingeniería y Sostenibilidad y que ha tenido lugar en el Hotel Ritz en Madrid.
Según explicó la ministra, la agricultura sostenible es “racional, eficiente y cuidadosa con el uso de recursos naturales” mientras que el regadío es el vector clave para alcanzar esa sostenibilidad y un elemento fundamental de desarrollo económico en las zonas rurales.
Para Espinosa la agricultura de regadío es “competitiva” y además añade una intensificación de mano de obra cualificada y permite fijar población en el territorio. “Las comarcas con regadío mantienen población y tasas demográficas más altas”, añadió a la vez que destacó la alta productividad del regadío frente al secano, la seguridad que ofrece en sus producciones y la versatilidad en la elección de cultivos que permite.
La falta de agua que sufre nuestro país fue también punto clave en el discurso de la ministra quien aseguró que nos encontramos en unas tasas que no igualan las medias de años anteriores.
Debido a que además, tal y como dijo Espinosa, el agua es “limitada, esencial, escasa y no sustitutiva” estamos obligados a ahorrar en un “cortísimo plazo de tiempo” y hacer un uso eficiente de la misma.
Con este objetivo el Gobierno ha llevado a cabo el Plan de Choque de Regadíos, actuación complementaria al Plan Nacional de Regadíos, y que supone, en palabras de Espinosa, “un importante esfuerzo inversor que no se había hecho y un ahorro de 1.100 hectómetros cúbicos”.
De hecho, según explicó, la modernización de regadíos también se debe a que “un tercio de nuestro regadío es anterior a 1900 y otro tercio de la década de los sesenta y anterior lo que supone que la eficiencia de riego es sólo ligeramente superior al 60 por ciento”.
“Esa modernización había que hacerla buscando la competitividad, la eficiencia y la eficacia. El regadío ha supuesto una contribución histórica al desarrollo del país”, dijo Espinosa quien además especificó que si sumamos los datos de este Plan de Choque, lo ya ejecutado y lo queda por hacer se van a ahorrar 3.000 hectómetros cúbicos, “el doble del derogado trasvase del Ebro”, insistió.
Otro de los grandes retos que remarcó Espinosa y que también va dirigido a un desarrollo sostenible del sector es la definición de posibles cultivos bioenergéticos destacando la necesidad de avanzar hacia alternativas energéticas de cualquier tipo.
Al respecto aseguró que desde la Unión Europea se está tratando la posibilidad de aumentar la ayudas dirigidas a la producción de biocombustibles y desde Agricultura también se está analizando, además de aspectos fiscales, junto a los ministerios de Industria y Economía incrementar los porcentajes de mezclas en gasolina y gasoil.
También para el presidente de Fundación Ingeniería y Sostenibilidad, José Luis Manzanares, los biocombustibles son una "salida razonable para la agricultura" y reseñó que el problema de la sostenibilidad radica en "la insolidaridad y el egoismo en el reparto de los recursos (agua y energía) en el espacio y tiempo".
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