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El Gobierno se rinde con "Viñedos de España"
Aunque a regañadientes y para "dar por zanjadas" las discrepancias entre CCAA. El MARM dice que derogará esta indicación "en el futuro" al considerar que, "en gran medida" sus objetivos quedan cubiertos por los nuevos instrumentos de la OCM.
Madrid.
29/07/2010
Rose Mary Acedo
Los pronósticos del sector y de las comunidades autónomas, partidarias de acabar con la denominación, Vino de la Tierra Viñedos de España, La Rioja, Castilla y León, Galicia o Cataluña, se han hecho realidad. Finalmente, España, no llegará al Tribunal de Luxemburgo y el departamento de la ministra de Medio Rural, Elena Espinosa, se ha rendido a la evidencia, ante la amenaza de Bruselas, que le dio dos meses, para modificar la Orden que decidió reactivar, hace ahora un año, a pesar del rechazo de parte del sector.
La guerra viene de lejos, puesto que ya en 2006 la Audiencia Nacional y la Comisión Europea impugnaron una Orden Ministerial, anulando la disposición publicada en el Boletín Oficial del Estado, aunque en esta ocasión, según justifica el MARM, fue por "la forma y no por el contenido".
Pero en esta segunda versión, la CE insiste en que no es conforme a las normas comunitarias, y es que, por el momento, los Veintisiete no pueden especificar en los vinos el país de origen en el etiquetado.
Así que el MARM, "ante la petición de la CE", dice que derogará "en un futuro" la Orden por considerar que, "en gran medida", sus objetivos quedan cubiertos por los nuevos instrumentos de la OCM, "independientemente de las discrepancias en cuanto a los argumentos legales que puedan existir en cuanto a su reconocimiento".
Además, añade, trata así de "dar por zanjadas" las discrepancias que ha mantenido con algunas administraciones autonómicas, que consideran que la norma favorece a determinadas regiones con exceso de producción y reducida calidad o que introducir el nombre de un país "puede generar confusión para zonas que tienen una calidad".
Asimismo, Medio Rural justifica su existencia durante cuatro años porque "ha cumplido satisfactoriamente" con sus objetivos: valorizar determinados vinos de calidad; dar la oportunidad a las empresas de posicionar estos vinos en mercados tan importantes como EEUU; o evitar limitar la competitividad del sector frente a terceros países.
En la misma línea la Federación Española del Vino, partidaria, que asegura que esta marca, ya no es necesaria puesto que su origen era poder decir en un vino de mesa su variedad y su añada y eso ya está resuelto en todas las regiones.
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