EL PELIGRO AMARILLO LLEGA A LA ALIMENTACIÓN
27.V.08
Que conste que lo del peligro amarillo es una pequeña provocación dialéctica, tal vez surgida del subconsciente para atraer más lectores a esta columna. Porque, a pesar de esa coloración que algunos dan a todo lo chino, con indudables ribetes racistas, lo cierto es que la República Popular no constituye ningún peligro global. Por el contrario, en ella está promoviéndose una auténtica revolución económica y social, de incidencias mundiales cada vez más patentes. En una tendencia, además, de progresiva apertura a la comunidad internacional; como lo demuestran en la actualidad que vivimos día a día, dos hechos de gran entidad: la decisión de abrir conversaciones con el Dalai Lama sobre la cuestión del Tíbet, y la amplia transparencia que se ha dado a todo lo relativo al trágico terremoto de Sechuan en términos mediáticos, mostrándose al tiempo el buen funcionamiento de lo sistemas de ayuda y solidaridad para con millones de víctimas y dannificados .
Por lo demás, la referencia a la llegada de China al tema mundial de la alimentación, no es tan novedoso, pues desde hace tiempo, toda una serie de insumos agrícolas, desde semillas a fertilizantes y carburantes, y de productos agrarios, desde la soja hasta la fruta y el vino, están experimentando precios al alza. Por la fuerte demanda de un país de 1320 millones de habitantes, como consecuencia de la continua elevación del consumo por la mejora de las rentas. Pero, la razón de ser de este artículo, es que ahora, la cosa empieza a presentar un nuevo cariz .
“ China está fomentando que las grandes empresas agroalimentarias compren tierras de cultivo en todo el mundo para asegurarse suministros que hoy corren el albur de los mercados internacionales ” |
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En un contexto como el presente, en que los precios van para arriba en términos de energía, materias primas industriales y alimentos, China ha decidido dar un nuevo paso en su estrategia de abastecimientos de toda clase de subsistencias , como se decía antes. En el sentido de que, desde el Gobierno está fomentándose que las grandes empresas agroalimentarias del país compren tierras de cultivo en todo el mundo, y principalmente en África y Sudamérica. De ese modo, con producciones generadas por los propios conglomerados de los Han, podrían asegurarse una serie de suministros que hoy corren el albur de los mercados internacionales, con un alza espectacular de cotizaciones, a la que no son ajenos los movimientos especulativos .
El referido plan presenta dos dificultades principales. La posible resistencia de los países donde podrían adquirirse grandes extensiones de tierra cultivable, que entenderían peligroso el establecimiento de macrocentros productivos manejados desde Pekín. La segunda dificultad radica en que lo mismo que se propone China se lo plantean países como Libia, Arabia Saudí, y otros, que ya tienen en curso negociaciones para asegurarse áreas de producción foráneas en Ucrania, algunos países africanos, e incluso en relación con Brasil .
El problema, en definitiva, va a ir in crescendo , porque China, con casi el 20 por 100 de la población mundial, sólo dispone el 9 por 100 de la SAU del planeta. Además, con una agricultura todavía muy retrasada, como expresa la circunstancia de que con 200 millones de explotaciones, aún tiene el 40 por 100 de la población activa agrícola mundial dentro de sus propias fronteras .
“ Vamos a presenciar un impresionante avance de China en los activos agrarios internacionales, que solamente podrá verse frenado por el manejo de su propia agricultura a base de aumentar rendimientos ” |
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Vamos a presenciar, pues, un impresionante avance de China en los activos agrarios internacionales. Que solamente podrá verse frenado por el manejo de su propia agricultura, a base de aumentar rendimientos, con la agroquímica, la biotecnología, y otros métodos para conseguir mayor productividad. A lo cual podría unirse la agrupación de explotaciones en búsqueda de economías de escala, con la definitiva transferencia de la propiedad a los agricultores, para capitalizar sus tierras con inversiones de origen hipotecario. Pero frente a esa posibilidad también actúa en contra, la ocupación progresiva de áreas rurales, que se destinan a nuevas expansiones fabriles, de infraestructuras, y urbanísticas, en lo que constituye una retirada de tierras que ya ha sido calificada de dramática; y que va a mantener un fuerte aumento de importaciones agrarias en los próximos tiempos .
Seguiremos desde nuestro particular observatorio el proceso que hemos comentado, y que estimo también es de interés para los agricultores españoles. No se extrañen pues, si un chino llama a su puerta para comprarle la finca y producir para su lejano país. Hasta el martes que viene, y que sigan las lluvias un par de semanas .
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Contacte con Ramón Tamames: bego@castellanacien.e.telefonica.net
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |