TREINTA AÑOS DE ASAJA
20.XI.07
El pasado miércoles 14 de noviembre de 2007 estuve en Sevilla participando en una larga e interesante jornada conmemorativa de los treinta primeros años de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), que nació en la antigua Hispalis, precisamente en noviembre de 1977. Una conmemoración que resultó grata y de enorme interés por el gran cúmulo de temas tratados por toda clase de especialistas. Estando presentes los grandes Asajeros de toda la vida: Ricardo Serra, Miguel Afán de Rivera, Emilio Vieira, Eduardo Martín, el director general del Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales (ICAM), Daniel Pérez, etc. Como también estaban en ese muestrario de agroexpertos reunidos en Sevilla grandes colegas como Pedro Urbano y Félix López Palomero, del Foro Agrario, nuestro maestro de maestros Alberto Ballarín, y el Prof. Ruiz de Elvira.
Cuando nació ASAJA, acabábamos de concluir Los Pactos de La Moncloa, donde figuraba precisamente un Programa Agrario, que en buena parte desarrolló después el ministro Jaime Lamo de Espinosa. Simultáneamente, teníamos en el telar el trabajo de redactar la Constitución, que luego sería la de 1978. Pero sobre todo, lo que pesaba en el ambiente era una situación económica difícil. Pues si bien el choque petrolero 1973/74 (subida del crudo de 3,5 a 14 dólares/barril como consecuencia de la guerra del Yonkipur) ya había pasado, lo cierto es que la crisis energética inicial provocó un pavoroso deterioro industrial, con incidencias financieras y bancarias sumamente graves.
“Entre 1977 y 2006 se ha pasado de tres millones de personas trabajando en el agro a algo menos de un millón. No obstante la producción final agraria creció un 70%. Un portento que los urbanitas no saben apreciar en lo mucho que vale” |
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En esos tiempos iniciáticos de ASAJA trascendió también la previa y unánime solicitud del Congreso de los Diputados de integrarnos en las Comunidades Europeas. Tema que en el cual lo agrario ya estaba planteándose desde tiempo atrás. Si bien en la nueva circunstancia democrática, la reestructuración y modernización del campo se hacían más urgentes por los tópicos que circulaban acerca de sendas reformas agrarias en Andalucía y Extremadura, y a causa del creciente paro agrícola. Dos cuestiones que se resolvieron de manera perversa, la primera con el fracaso más absoluto, y la segunda con la creación del PER que desde entonces ha venido distorsionando el mercado laboral de las zonas rurales en las dos regiones citadas.
“Treinta años no son nada” podríamos decir, parafraseando el tango con música de Gardel y letra de Le Pera, siendo verdad, sin embargo, que durante esos tres decenios se avanzó en nuestra agricultura de forma espectacular: mecanización creciente, más fertilizantes, nuevos sistemas de conservación del suelo, agricultura de precisión, semillas selectas, promoción de los OGMs, riegos mejorados, mecanismos comerciales y financieros más novedosos, etc. Hasta el punto de que entre 1977 y 2006 se ha pasado de tres millones de personas trabajando en el agro a algo menos de un millón. No obstante lo cual la producción final agraria creció un 70 por 100 en términos reales. Lo cual significa que la productividad en el campo se multiplicó por cuatro en números redondos: un portento que los urbanitas no saben apreciar en lo mucho que vale.
Por otro lado, durante ese trentenio, desde ASAJA y también desde las otras organizaciones agrarias como COAG y UPA, se ha contribuido a la negociación de las dos reformas de la PAC de 1992 y 2003, estándose actualmente en la tesitura del “chequeo médico”, que se abre el próximo 20 de noviembre. Como también ASAJA ha participado en las negociaciones a escala universal en el marco de la OMC, a las que tuve la alta distinción de ser invitado por los amigos de Sevilla como asesor. Con dos sucesivas presencias en Seattle en 1999, y en Cancún en 2003. Que terminaron, la primera como el rosario de la aurora, y la segunda en un fiasco por aquello de que “no puede ser, y además es imposible”.
“En la nueva circunstancia democrática, la reestructuración y modernización del campo se hacía más urgentes por los tópicos que circulaban acerca de sendas reformas agrarias en Andalucía y Extremadura” |
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Hoy, las condiciones para seguir adelante ASAJA, obligan a tomar en consideración el nuevo campo de fuerzas en que se mueve la agricultura mundial. Globalmente, en torno a la discusión ya puesta en marcha en la FAO sobre si habrá alimentos suficientes para una población de 9.500 millones de personas en el 2050. Cuestión sobre la que me pronuncié en mi última entrega a Agrocope el pasado martes 13.XI.07. Siendo otra cuestión decisiva la que se refiere a bioenergía, donde las previsiones triunfalistas de hace sólo dos años están siendo revisadas, como traté de poner de relieve en el suplemento Verde de La Razón/Verde del pasado domingo 18.XI.07.
Con esos condicionantes universales que pesarán cada vez más, las principales tareas de ASAJA de cara al futuro, las enumeraré rápidamente:
1- Fuerza de trabajo. Tema cada vez más difícil, y en el que pronto escasearán incluso los inmigrantes.
2.- Agrupación de explotaciones. Indispensable para conseguir dimensiones que permitan economías de escala, siendo cada vez más trascendente, en ese sentido, la vieja prédica de nuestro importante agrarista Alberto Ballarín.
3.- Marco estable con las Administraciones. En línea con lo que propone el secretario general de Agricultura, Josep Puxeu, que por razones técnicas de última hora no pudo estar con nosotros, y bien que lo lamentamos, en Sevilla, en los 30 años de ASAJA.
4.- Un mayor impulso en la formación empresarial de nuestros agricultores, según preconizó en la referida asamblea el Prof. Antonio Villafuente, del Instituto Internacional de San Telmo, aportando para ello un tratamiento de gran interés.
5.- Una relación cada vez más estrecha con el mercado, en la aspiración, además, de captar más valor añadido para los agricultores; a través de convenios con las grandes superficies y la industria agroalimentaria.
6.- Atención preferente a las exportaciones. En la línea de lo que se está haciendo, por ejemplo, con los vinos y los aceites de oliva, temas en los que se avanza muy significativamente.
Por último, a los amigos de ASAJA y del ICAM, les manifestamos lo de siempre: “estamos a la orden” –con el dicho colombiano— para seguir colaborando con Vds. en pro de una mejor agricultura española.
Contacte con Ramón Tamames: bego@castellanacien.e.telefonica.net
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |