LOS BIOCOMBUSTIBLES A EXAMEN EN LA FAO
9.VII.07
El pasado 27 de junio, en la Asociación España-FAO (AE-FAO), que preside Jaime Lamo de Espinosa, y teniendo como escenario el Foro Agrario cuyo presidente es el Prof. Pedro Urbano, correspondiendo la gerencia a Félix López Palomero, tuvimos una sesión académica con una nutrida asistencia de expertos, sobre el futuro de los biocombustibles.
Me encargaron para ese encuentro la ponencia sobre “Bioenergía y mercados”. Para lo cual hice una serie de reflexiones que a continuación trato de sintetizar, no sin completar mi narración con el hecho de que ocasión de una ulterior visita a Roma, tuve ocasión de hablar con el Prof. José María Sumpsi, Doctor Ingeniero Agrónomo más que conocido, y que actualmente se desempeña como Director General Adjunto de la propia FAO, que como se sabe, tiene su sede precisamente en la capital italiana. Y asimismo dejaré anotado aquí, que en la ya reseñada reunión en el Foro Agrario de Madrid, estuvieron presentes e intervinieron de manera muy activa el Dr. Wulf Killman, “Presidente del Grupo Inter-Departamental de la FAO sobre Cambio Climático y Director de Productos y Economía Forestales” y Javier Pérez de Vega, “Coordinador del Programa de Cooperación Descentralizada”:
“Ciñéndonos a los cereales para bioetanol, según las previsiones de EEU y la Comisión Europea, los precios han experimentado un alza formidable que cabe cifrar, respecto a los de hace 18 meses, en el 40%” |
|
El calentamiento global que se genera –según gran número de evidencias científicas por mucho que haya todavía bastantes escépticos—, por las emisiones de gases de invernadero (egi) tiene como acción compensatoria para su freno todo lo que se ha concebido y que está siendo orquestado mediante el Protocolo de Kioto.
Entre esas medidas para reducir las egi, se está recurriendo a las energías alternativas, renovables, entre las cuales las novedades máximas son la eólica y la solar (en sus dos manifestaciones de térmica y fotovoltaica). Si bien la biomasa está adquiriendo últimamente un gran predicamento, sobre todo para la obtención de bioetanol y biodiesel.
Entre las principales fuentes de bioetanol están las plantas azucareras (remolacha y caña) y los cereales; en tanto que del biodiesel los máximos insumos provienen las oleaginosas y proteaginosas.
Ciñéndonos en lo sucesivo sobre todo a los cereales para bioetanol, las previsiones hechas en EE.UU. (sobre todo a raíz del llamado pacto Lula-Bush sobre el etanol), y por la Comisión Europea, para incentivar la producción como uno de los grandes medios para reducir el consumo de combustibles fósiles, los precios en el mercado han experimentado un alza formidable, que cabe cifrar, respecto a los de hace 18 meses, en el 40 por 100 para los cereales.
Esos aumentos de precios se observan en todos los centros de compraventas masivas de commodities (productos básicos tipificados con ventas mundiales en mercados organizados), empezando por los chicagos (en el CBOT, Commodities Board of Trade), que marca la tendencia mundial.
“Las elevaciones de precios, que pueden ser una bendición para el campo, está ocasionando inquietud entre las naciones agrícolamente deficitarias, particularmente las que están en vías de desarrollo y las emergentes” |
|
Las elevaciones de precios a que estamos refiriéndonos, están teniendo impactos extraordinarios en todas las ramificaciones de la industria agroalimentaria, en gran medida especulativas, entre otras cosas porque la demanda efectiva de insumos para bioenergía todavía son más que nada teóricas; ya que la industria para la transformación está aún en sus comienzos salvo en unos pocos países.
Las referidas elevaciones de precios, que pueden ser una bendición para el campo después de décadas de caídas de precios comparativos (de productos/insumos), está ocasionando una profunda inquietud entre las naciones agrícolamente deficitarias, particularmente entre las que se encuentran en vías de desarrollo, y las emergentes. Aparte de que en los países agrícolamente más avanzados (que coinciden con los más desarrollados industrialmente), el fenómeno considerado en el escenario de los precios va a traducirse en serios impactos en los IPCs y por ello mismo en los procesos inflacionistas. Sin olvidar que de convertirse en un fenómeno persistente la subida de precios, el resultado va a ser también un fuerte impulso al proceso de roturación de nuevas tierras –sobre todo en países en vías de desarrollo—, donde esa reactivación puede amenazar aún más peligrosamente la ocupación de hábitats de especies en perspectivas de extinción.
Con el cuadro general descrito, lo que propuse en el Foro Agrario a la FAO, es que se plantee seriamente, la preparación de un modelo econométrico, con el máximo de variables a considerar (producciones, consumos, superficies de tierra disponibles, efectos sobre las egi, precios, comercio mundial, cambios de cultivos en países menos desarrollados, etc.). en ese sentido, los citados de la FAO en el encuentro a que estamos refiriéndonos, y el propio Presidente de la sesión, el Prof. Lamo de Espinosa, apoyaron la idea de construir ese modelo, en el contexto de lo que es una situación enteramente nueva, que habríamos de considerar a medio y largo plazo con una previsión más allá de los modelos mentales. A fin de tomar en consideración el mayor número posible de las variables ya mencionadas, al objeto de conseguir, en los resultados finales, una idea de las numerosas interacciones que sin duda van a producirse.
Ahora, cuando la FAO está siendo objeto de un profundo estudio para su reorganización, en la búsqueda de nuevas funciones en el escenario globalizado en que vivimos, y de cara a las nuevas necesidades del mundo alimentario, creo que el trabajo propuesto puede ser de un gran interés.
Escrito en Roma, frente a la Fontana en el hermoso barrio de Gianicollo, disfrutando de la hospitalidad de grandes amigos como los Dihzentah.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |