“LA PAC DESPUÉS DE DOHA: UN TIEMPO PARA LA REFLEXIÓN”
26.IX.06.
En alguna intervención previa en Agrocope me he
referido al fracaso de la Ronda Doha en el marco de las negociaciones
de la OMC, sin haber visto en ese episodio ninguna situación
dramática desde el enfoque agrario. Por el contrario,
más bien la posibilidad de que se frenen las criticables
pretensiones de algunos mentores del neoliberalismo y de los
grandes intereses del agrobusiness de dentro y de fuera de
la UE, y que no persiguen otra cosa que desmantelar la PAC.
“Un día u otro habrá
que acabar con las subvenciones a la exportación,
pero esa concesión no puede hacerse otra
vez gratis. Hay que venderla en la OMC por lo
mucho que realmente vale”
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Hoy avanzaremos un poco en nuestras apreciaciones al respecto,
entrando en una visión prospectiva, porque ha llegado
de momento de abrir un periodo de reflexión para repensar
la PAC, y no para desmantelarla. En pro de los muy estimables
intereses de los agricultores europeos que tienen derechos
y obligaciones, que nos alimentan, y que cuidan del paisaje
y medio ambiente. Y que además votan.
Y decimos todo lo anterior al percibir nuevos elementos alentadores
del giro que está produciéndose, con una mezcla
de evidencias y posibilidades que sintetizamos en los elementos
siguientes:
La reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE con
sede en Luxemburgo sobre el caso de la OCM del algodón,
en la que se rechaza de raíz —y nunca mejor dicho—la
reforma planteada por la Sra. Fischer y la Comisión,
para introducir del pago único en ese sector. Y ha
sido a instancias del Ministerio de Agricultura de España
como el Tribunal ha resuelto que el sistema planteado por
la Comisión podría arruinar el cultivo en ciertos
países de la UE, por lo cual ha devuelto el proyecto
al Colegio de Comisarios para que lo reconfigure.
“Hay que abrir un periodo
de reflexión para repensar la PAC, y no
para desmantelarla, en pro de los intereses de
los agricultores, que nos alimentan y cuidan del
medio ambiente” |
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Un segundo tema no menos importante es el del vino. En el
cual, en parte por la decisión comentada del Tribunal
de Justicia, y por el rechazo en el Parlamento Europeo, y
sobre todo por la oleada de protestas del sector, la Comisión
ha resuelto prorrogar ampliamente sus perentorios plazos iniciales
para decidir sobre el nuevo reglamento. Una idea razonable
donde las haya, pues no puede improvisarse en un sector de
tanta importancia para la gastronomía europea.
Por lo demás, tras el fracaso de Doha, debemos estimar
que el compromiso de la UE de no subvencionar exportaciones
a partir de 2013, ha decaído por completo. Y ciertamente
no debemos estimar esa situación como un triunfo, porque
un día u otro habrá que acabar con tales subvenciones
distorsionantes. Pero debe quedar claro que en futuras negociaciones
esa concesión no puede hacerse otra vez gratis, a cambio
de nada. Hay que venderla en el marco de la OMC por lo mucho
que realmente vale.
Y por último, si Doha ha sido un fiasco, la reforma
intermedia de la PAC para 2009, aceptada en principio a propuesta
del Reino Unido —que generalmente actúa en defensa
de intereses de EEUU más que valorizando las necesidades
de la Europa continental—, debe considerarse también
decaída. Pues se supone que la referida revisión
se planteaba en función del éxito de Doha, que
no se ha producido.
Las prisas nunca son buenas consejeras, y a fin de cuentas
parece que ahora tendremos tiempo para pensar mejor las cosas.
No está mal, después de tantos sobresaltos y
palos de ciego.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |