“EL DESARROLLO RURAL COMO SEGUNDO PILAR DE LA PAC”
24.VII
.06.
Desde que en 1960 se celebrara la Conferencia de Stressa, para desarrollar los artículos sobre agricultura del Tratado de Roma (y especialmente el 39, verdadera clave de todo el ulterior sistema), la política agrícola común (PAC) ha experimentado sucesivas reformas. Resultando ya muy difícil asignar un número concreto a cada una de ellas, entre otras cosas porque entre los grandes cambios producidos en momentos muy específicos, también han ido emergiendo modificaciones sustanciales. Más en detalle, en organizaciones comunes de mercado (OCMs), y en otros aspectos de la compleja cuestión que es hoy el funcionamiento del sector agrario en los 25 países que integran la UE.
Pero si hubiera que sintetizar esa metamorfosis continua de la PAC, cabría decir que los hechos más relevantes son cuatro:
-la reducción de precios, y la consiguiente disminución de las protecciones en frontera;
-la contracción de los subsidios a la exportación, para su definitivo desmantelamiento en el 2013;
-las transformaciones de las ayudas directas a la actividad productiva, en las llamadas mochilas históricas, o mecanismos de pago único a las explotaciones;
-la emergencia de una política mucho más completa de desarrollo rural, a fin de ofrecer más oportunidades e infraestructuras, no necesariamente agrícolas, para conseguir un mejor empleo y una cierta diversificación de actividad en las zonas todavía consideradas como rurales; el tema que es objeto de nuestro comentario de hoy.
"En poco tiempo van a quedar sentadas las bases de acciones y financiación del desarrollo rural en España 2007/2013. Se trata de que los importantes recursos se asignen con un sentido de verdadera eficacia, sin derroches" |
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Para atender las nuevas pautas comunitarias del desarrollo rural, el MAPA ha abierto dos frentes de actuaciones. Por un lado, presentó ante el sector y las CC.AA. el borrador de Plan Estratégico Nacional de Desarrollo Rural 2007-2013. Y por otra parte, iniciará una ronda de reuniones con los agentes sociales para presentar el primer borrador de anteproyecto de Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural.
De esa forma se ha iniciado una larga tramitación de carácter integral y transversal, que afectará al conjunto de políticas y departamentos ministeriales que tienen algo que ver con el medio rural; desde agricultura hasta sanidad, medio ambiente, industria, transporte, comunicaciones, educación, etc.
La intención del MAPA estriba en que esos instrumentos queden aprobados de manera inmediata, a la espera de conocer el reparto territorial, por ejes y medidas, de los fondos comunitarios previstos para el desarrollo rural en el período 2007-2013, una vez que Bruselas decida la asignación entre los Estados miembros a través del Comité del Fondo Agrícola Europeo.
Esa dotación para nuestro país, en el citado periodo septenal, podría situarse en torno a 6.200 millones de euros. De los cuales unos 1.200 millones provendrían de la modulación obligatoria, o recorte aplicado a las ayudas directas de la PAC. Sin descartarse otros recursos, en caso de que la UE abriera la puerta a la modulación voluntaria, y nuestro país decidiera acogerse a la misma.
En definitiva, en muy poco tiempo van a quedar sentadas las bases de acciones y financiación del desarrollo rural en España para el septenio 2007/2013. De lo que se trata es de que los importantes recursos para el segundo pilar de la PAC se asignen y se desarrollen con un sentido de verdadera eficacia, sin más derroches de los que está llena una parte, las actividades en España, de por ejemplo, los fondos FEDER en el campo: centros de reuniones comarcales que no se abren en todo el año, piscinas que se utilizan un solo mes al año, polideportivos en pueblos próximos cuando bastaría uno para toda una comarca, frontones más decorativos que otra cosa, etc.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |