“UN DECÁLOGO MUNDIAL PARA LA AGRICULTURA”
16.VI
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La Federación Internacional de Productores Agropecuarios (FIPA) es una organización de agricultores a nivel mundial. Fue fundada en 1946 y en la actualidad representa a más de 600 millones de pequeños agricultores con 118 organizaciones nacionales de agricultores como miembros en 83 países de todas las regiones del mundo. El pasado mes de mayo celebró en Seúl, Corea del Sur, su 37 Congreso en donde se concretó el texto de la Declaración Mundial de los Agricultores, de la que extraemos lo esencial por su indudable interés como plataforma global, desde el enfoque de que los productores agropecuarios son los custodios principales de la tierra, que producen una abundante e inocua oferta de alimentos para consumo humano así como materias primas renovables para la industria. En ese sentido, la FIPA estima que deben asumirse una serie de principios fundamentales para reconocer los derechos y obligaciones.
- Reconocer la importancia de la agricultura y el papel fundamental de los productores agropecuarios, decisivos para alcanzar el desarrollo sostenible de los sistemas agropecuarios.
- Involucrar a las organizaciones de productores agropecuarios como socios esenciales para el desarrollo, que deben ser capaces de movilizar a sus miembros, al objeto de analizar las políticas agrícolas, y contribuir al desarrollo de estrategias gubernamentales, capaces de transmitir los intereses de los productores agropecuarios en todos los debates y programas.
- Crear las condiciones adecuadas para que los productores agropecuarios puedan ganar un ingreso justo, dentro de un entorno económico estable y favorable, y de un marco con los instrumentos necesarios para compensar los riesgos de los cultivos más desregulados y liberalizados.
- Dar igualdad de trato a las comunidades rurales en relación con las áreas urbanas, poniendo fin a tantas discriminaciones como existen.
- Promover la diversidad y sostenibilidad en la agricultura que provee los abastecimientos esenciales de alimentos para los seres humanos, para los animales, la fibra necesaria de manera constante y que además protege el medio ambiente natural, brinda energía renovable y ayuda a cumplir con los objetivos de Kioto sobre cambio climático; sin olvidar las funciones de conservar el agua, mantener el paisaje y conservar el patrimonio cultural.
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"La FIPA es una organización de agricultores a nivel mundial. Fue fundada en 1946 y en la actualidad representa a más de 600 millones de pequeños agricultores con 118 organizaciones nacionales de agricultores como miembros en 83 países." |
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Eliminar el hambre y la desnutrición a escala mundial, dándose la paradoja de que la mayoría de las personas que padecen de hambre y pobreza viven en hogares agrícolas en zonas con dificultades extremas. Lo cual quiere decir que el mayor esfuerzo para erradicar el hambre y la pobreza debe efectuarse predominantemente en las áreas rurales.
- Garantizar reglas justas y equitativas para el comercio agrícola, dentro de un marco multilateral, con reglas claras y disciplinas para el comercio agropecuario que ha de ser justo e igualitario para todos los países, reflejando de forma equilibrada los intereses y posturas de los países exportadores e importadores; así como de los países desarrollados, para asegurar una convivencia armoniosa de las diferentes formas de agricultura.
- Equilibrar el poder en la cadena agroalimentaria, y cerciorarse de que los mercados funcionen competitivamente, un escenario que dominan unas pocas compañías multinacionales tanto en distribución como en suministro agroalimentario. Por ello, es indispensable fijar políticas que brinden a los productores agropecuarios la oportunidad de negociar colectivamente en el mercado; una dirección en la cual las cooperativas desempeñan un papel crucial.
- Hacer frente a las necesidades especiales de las mujeres y los jóvenes agricultores, debiendo reconocerse su contribución a mejorar el desarrollo agrario y el nivel de vida de las comunidades rurales, instrumentándose medidas para encarar los problemas específicos que las afectan; incluyendo temas como su acceso a la tierra, la educación y la formación, el recurso al crédito, y las oportunidades de mercado.
- Promover la Cooperación Internacional. En un sistema alimentario mundial cada vez más globalizado, las políticas y los programas nacionales deben coordinarse a través de una creciente cooperación internacional. algo que resulta de gran importancia en las áreas de armonización de normas para la seguridad alimentaria, la trazabilidad, la coordinación de medidas nacionales de política, y las alianzas para la investigación y el desarrollo.
Catedrático de Estructura Económica
Cátedra Jean Monnet de la UE
Miembro del Club de Roma |