EL NUEVO PROGRAMA DE TRAZABILIDAD INTEGRAL DE LA LECHE PARA
2005 PASO A PASO
AGROCOPE acudió el pasado
día 8 de octubre a la visita organizada por
el Ministerio de Agricultura a las explotaciones
de Las Berlanas (Ávila), objeto de este proyecto
piloto. Este programa incorpora las nuevas tecnologías
en el proceso productivo de la leche y permitirá
tener una herramienta de información de los
movimientos lácteos en tiempo real para todos
los agentes implicados en el proceso, desde el ganadero
hasta el consumidor.
La investigación se
ha producido con la colaboración de 123 explotaciones
y tres cooperativas de las cuales se extrajeron
6000 entregas pero, tal y como señaló
Gerardo Muelas, encargado del servicio de traza
de la leche del Fondo Español de Garantía
Agraria, FEGA, se necesita un respaldo legal para
que sea de obligado cumplimiento. Este método,
que entrará en vigor en 2005 con la nueva
normativa que se aprobará en breve, servirá
para gestionar las cuotas y aplicar sanciones cuando
se exceda el límite impuesto por Bruselas,
apuntó.
Este es el antiguo sistema
de control de la leche. Un albarán en el
que se anotaban los litros de leche que salían
de la explotación ganadera de vacuno. Pero
ahora este método ha cambiado con el nuevo
plan de trazabilidad propuesto por el ministerio
denominado "Letra Q".
Aunque el procedimiento de
recogida es el mismo -se extrae una muestra, se
etiqueta y se apunta el número de litros
de cada cisterna-, a partir del 2005 esta antigua
técnica se sustituirá por un aparato
denominado terminal que identifica electrónicamente,
mediante el código de barras de la etiqueta
del tanque de leche, la explotación a la
que pertenece y la hora, además de los litros
de leche que se recogen.
El primer comprador, al cual
el FEGA le otorgará su tarjeta identificativa,
deberá adquirir estos aparatos que, según
el Ministerio de Agricultura, cuestan de 3.000 a
6.500 euros, aunque se espera que el precio baje
una vez que exista más demanda.
Una vez que la terminal ha
guardado los datos y ha registrado la explotación,
el primer comprador imprimirá un ticket con
toda la información, que el ganadero deberá
guardar.
Gerardo Muelas apuntó en la explotación
de vacuno de Las Berlanas que este análisis
se suele realizar dos veces al mes aunque
hay compradores que lo hacen diariamente.
Después, este primer
comprador en su cooperativa extraerá una
muestra de la leche recogida de la explotación
ganadera y cuando se haya analizado la densidad,
la acidez, si existen añadidos -como agua
o inhibidores- en el laboratorio y se haya comprobado
que no existe ningún problema se mandará
a la Interprofesional correspondiente.
Maria del Carmen Hernández,
miembro del laboratorio de la Cooperativa Alta Montaña
en Las Berlanas, explicó que se sabe que
la leche tiene inhibidores cuando cambia de color
y entonces, añadió, se retira
del proceso productivo lácteo porque no es
apta para el consumo humano.
Luego, se descarga la información
de toda la ruta que ha realizado el comprador en
la base de datos Letra Q que incluirá
el MAPA en su página web y que entrará
en vigor una vez que estén registrados todos
los agentes implicados en el proceso lácteo
en abril de 2004, según estima el ministerio.
La novedad viene impuesta por la incorporación
de estas nuevas tecnologías electrónicas,
que permiten en tiempo real conocer los movimientos
de la leche en todo momento.
Carlos Sánchez, secretario
general del FEGA, resaltó en la explotación
de vacuno de Las Berlanas que este proyecto esta
vinculado a otros dos del ministerio que son la
incorporación de las nuevas tecnologías
a los procesos productivos agroalimentarios y la
trazabilidad de las producciones agrarias para garantizar
la seguridad alimentaria.